Granjero admite que matar animales por su carne está mal

El propietario de una granja de cerdos admite que lo que hace éticamente no es correcto y que el mundo, poco a poco debe evolucionar hacia dejar de comer carne.

El ganadero Bob Cormis, es dueño de una granja de cerdos en Schohaire en el estado de Nueva York. Él comenta que en su granja, cumple con los mejores estándares en cuanto a calidad, trato a los animales y manera “humana” de matarlos. Pero aun así, en una entrevista para Modern Farmer, él admite que esta actividad le causa muchos conflictos éticos y que la humanidad debe evolucionar hacia dejar de usar animales:

stony farm“Observar a los cerdos me ha mostrado una y otra vez, incontables veces, que las experiencias de vida de los animales son mucho más de lo que la mayoría de nosotros sabe o quiere creer.

Una mañana, me desperté totalmente convencido de que matar animales para comer su carne está mal. Aunque en realidad mi posición es algo complicada y mis sentimientos con respecto a la ética de criar animales va y viene, creo que como especie debemos evolucionar hacia dejar de matar para comer. Por ahora, justifico la ganadería no industrial como un compromiso necesario que gradualmente cambiará la manera en la que pensamos acerca de usar a los animales para comer.

Si buscamos en el pasado una manera ‘humana’ de ganadería, estaremos buscando un pasado imaginario. Aunque las condiciones de las granjas industrializadas actuales son muchísimo peores que las de granjas pequeñas y con trato más individualizado.

Cuando empecé con la ganadería solía estresar mucho a los animales porque no los entendía y trataba de forzarlos de ir a un lugar a otro. Después de mucho remordimiento por mi actitud, aprendí que no se puede forzar a un cerdo a hacer nada, a menos de que sea con dolor físico o psicológico. Sólo podemos alentarlos a que hagan lo que queremos y luego esperar a que lo hagan en sus propios tiempos.

Aunque generalmente he visto que los animales que se quedan en la granja no suelen extrañar a los que llevo al matadero, hace poco que vi un cerdo se quedó extremadamente alterado cuando me llevé un camión lleno de otros cerdos. El cerdo que se quedó corría frenético y ansioso, haciendo vocalizaciones como tratando de decir ‘¿dónde estás?’ tal vez porque me llevé a su mejor amigo.

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Foto: http://stonybrookfarm.wordpress.com

Cuando me llevo a un gran número de cerdos al matadero y dejo a unos cuantos atrás, casi siempre, esos cerdos lucen deprimidos por un par de días, se quedan en su lugar y sólo salen ocasionalmente a comer o a tomar agua. Después de eso suelen volver a su comportamiento normal, pero creo que la pérdida de una gran parte de su grupo les causa sufrimiento psicológico, al menos por un tiempo.

En cuanto al hecho de matarlos, no importa lo bien que se haga ni los esfuerzos que se hagan al respecto, no es posible tener un matadero “humano”.

En las mejores condiciones, cuando el viaje al matadero no es demasiado largo y el camión está acojinado por dentro, el transporte no es muy estresante para los animales y en el mejor de los casos, en un matadero bien llevado y de pequeña escala, el cerdo un momento está de pie, un momento después está inconsciente en el piso y poco después está muerto.

Lo que me impacta no es tanto la sangre, sino los espasmos y violentas convulsiones que tienen los animales antes de morir y aunque la ciencia de la ganadería dice que esos espasmos son señal de que los cerdos no sienten nada, es casi imposible creer que no se están convulsionando porque sienten dolor.

Luego una cadena en la pata trasera del cerdo levanta el cuerpo ya sin vida y se lo lleva. Creo que no hay nada que se pueda hacer para evitar que las muertes de los cerdos me pesen.

De cierto modo, los granjeros les mentimos a nuestros animales. Somos amables con ellos y los cuidamos bien por meses, incluso años. Ellos crecen cómodos con nuestra presencia e incluso hasta parece que nos quieren, pero al final, nos aprovechamos de ellos, aprovechamos la confianza que nos tienen para llevarlos hacia sus propias muertes.

En un día común y corriente, veo a los cerdos contentos y suelen estar tranquilos. El día de su muerte es muy estresante, pero el tiempo que pasa entre el momento en que suben al camión y su muerte es relativamente corto y trato de que sus muertes sean con el menor dolor posible. Estas condiciones son por mucho, enormemente mejores que las condiciones que se viven en las granjas industrializadas.

Creo que la ganadería industrializada se debe terminar y la gente debe tener contacto con la ganadería real. Este sería el primer paso para una revolución cultural, pues la gente estaría consciente de lo que pasa y esto es necesario para hacer la transición hacia un mundo vegano.”

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